¿DRAMA en la actualidad? Ernie Holmes sí sabía de DRAMA.

Actualmente la franquicia de los Pittsburgh Steelers está rodeada de varias incertidumbres, pero todas se podrían considerar como comunes en cualquier equipo. Éstas están claramente ligadas con la parte deportiva; críticas al coacheo de Mike Tomlin, inconformidad con el rendimiento de algunos jugadores y frustración producida porque a pesar del talento existente, el séptimo trofeo Vince Lombardi no llega.

Si nos retrasamos en el tiempo encontraremos situaciones realmente incómodas que vivió el equipo con quien es todo un emblema del mismo, el gran Ernie Holmes.

Para ponernos en situación, aunque muy probablemente todos tengan claro de quién se hablará, Holmes fue la estrella de la defensiva de Pittsburgh que conquistó dos títulos de manera consecutiva; el SB IX y X que a la postre fueron los dos primeros en la historia de la franquicia. Un tackle defensivo monstruoso, con un físico impresionante y con un hambre de demoler a sus rivales jamás vista. No conocemos mucho de sus estadísticas ya que en su época no se contabilizaban ni los tackleos ni las capturas, pero se tiene certeza que sus actuaciones eran impresionantes.

Al lado de otras leyendas como Joe Greene, L.C. Greenwood y Dwight White conformó la que fue probablemente la más temida línea defensiva de la historia, la recordada ‘Steel Curtain’.

Holmes experimentó en 1973 una situación que marcaría no su carrera, sino más bien su vida en general.

Pongámonos en situación: en el año ya antes mencionado, Holmes vivió una historia fácil de creer si se tratara de una buena película de acción. Esto porque en aquel entonces se enfrentó a una persecución policial que involucraba incluso un helicóptero de la autoridad. Lejos de entregarse, Ernie se enfrentó en una verdadera batalla con los oficiales que intentaban detenerlo. Disparó en múltiples ocasiones al vehículo aéreo de vigilancia, pero por más que se resistió, terminó siendo detenido.

Estos hechos lógicamente no estaban ligados únicamente con su naturaleza, pues también eran producto inminente de los golpes a los que se enfrentaba en el campo, siendo considerado como uno de los jugadores más rudos que pisó un emparrillado. Él mismo aseguró estar ‘loco’, además de ‘muy atraído por la violencia que vivía dentro del campo’, esto confesado en varias entrevistas que se le realizaron.

Para cerrar con la misma locura esta aventura, Holmes no pasó por la prisión, ya que la sentencia para su caso sería la libertad condicional por cinco años. Muchos alegaban que esta resolución estaba ligada con que el juez era simpatizante de los Acereros, pero estas teorías no dejan de ser más que eso: una teoría. Lo cierto del caso es que si hubiese sido arrestado, esos dos trofeos anillos podían no haber llegado, además desde luego de acabar con su carrera.

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En múltiples ocasiones se mencionó la probabilidad de que Ernie presentara padecimientos graves que afectaban su comportamiento, padecimientos que,  a lo mejor, actualmente serían muy controlados por la liga pero a los que en el aquel tiempo no se le daba el interés que merecía.

Su salida de los Steelers tuvo mucho que ver con que su mal estado de forma, a pesar de toda la trayectoria que desarrolló y de marcar una época para el equipo. Falleció en el 2008 a los 59 años de edad, tras un accidente de tránsito en Houston, donde según reportes viajaba sin utilizar el cinturón de seguridad.

Su legado quedaría para siempre, pero dentro de todo lo destacable que nos dejó, a lo mejor también queda plasmada esa idea del ‘hubiera’, la pregunta de: ¿Qué pudo pasar si más allá del talento que poseía, se conservaba bien físicamente y si su disciplina fuese la correcta?

Muchos años después la NFL sigue siendo blanco de grandes escándalos entre sus jugadores, pero ese no era el punto central a tratar. Pittsburgh en particular tiene problemas para balancear sus capacidades con sus resultados, de ahí cada quien saca sus propios culpables y conclusiones. Pero no deja de ser interesante preguntarse: ¿Qué pasaría si alguna de las estrellas actuales del equipo se ve envuelta en un escándalo como ese?

Ben Roethlisberger, Antonio Brown o Le’Veon Bell podrían ser un ejemplo de ello. Uno que carga con malos antecedentes es Martavis Bryant, quien tras uso de sustancias prohibidas estuvo un prolongado tiempo suspendido, las consecuencias de ello aún las carga en su espalda.

Ante esto se da un cruce de emociones para los aficionados del equipo. Ser positivos porque a lo mejor la imagen de cada jugador y del equipo en general experimenta solo problemas de tipo deportivo, o molestarse porque el daño no es tan grande como parece y aún así han sido incapaces de remediarlo. Al igual que anteriormente, cada uno sacará sus propias conclusiones.

Esto también es una gran lección para muchos jugadores que son considerados ‘estrellas’, para los prospectos que buscarán brillar en la liga y para las promesas que ya están en ella: ‘El talento no es suficiente’. La carrera del gran Ernie Holmes pudo ser aún más grande con un poco más de dedicación y disciplina.

¡No son tan grandes sus problemas!

En un momento de lamentos, molestias y ante la probabilidad de que una nueva franquicia alcance los seis Súper Tazones (New England), no queda más para los Steelers que dar un vistazo atrás para mirar los errores que han cometido en el pasado reciente y lejano, rescatar esos valores que los han llevado al éxito y todo ello plasmarlo en un mejor futuro para el equipo.

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Categorías:Noticias, Opinion, Tu Dato NFL

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